martes, mayo 27, 2008

Mind llamando a...



Este es un llamamiento desesperado. No va a nadie en particular, pero tengo la esperanza de que lo oiga quien debe oirlo.

Me duele mucho la cabeza. Tengo la sensación de que me estoy lanzando a una piscina sin agua, pero llena de clavos oxidados. Tengo miedo, miedo por toda esta situación, miedo por las consecuencias que pueda acarrear, miedo por no poder dar la talla. Tengo miedo porque todo esto me está superando con creces. No duermo. No paro de pensar. No consigo estar tranquilo ni un solo minuto de las 24 horas que tiene el día, y cada vez... queda menos tiempo. Intento asimilar toda la información que puedo en el menor tiempo posible, pero estoy inseguro. Soy inseguro. Ayudame por favor. Te lo suplico desde mi infierno. Te lo suplico. Seré lo que tú quieras que sea, y aceptaré sin rechistar todo el destino que tengas preparado, pero ayudame como otras veces lo has hecho y dame un pequeño respiro ahora que el final de la primera parte se acaba.

Sé que puedes ayudarme a superar el miedo. Sé que puedes ayudarme a verlo todo más claro. Sé que eres capaz de darme las fuerzas que me faltan y el coraje para aguantar, seguir caminando.

Fecha del primer combate (MinD vs Oposiciones de ingreso libre): 17 de junio de 2008
Lugar del combate: Aulario 2 de la Universidad de Alicante
Contrincante: Prueba lingüística de valenciano
Quedan 22 días

jueves, mayo 22, 2008

La caja de Pandora



He abierto la caja de Pandora. Esta prueba es la gran prueba definitiva, o por lo menos el principio de la gran prueba.
Supongo que os preguntareis: ¿A qué se refiere este payaso oposicional con eso de "La caja de Pandora"?
Permitidme, pues, contaros una pequeña historia con la que comprendereis mi situación.
Hace mucho tiempo la humanidad vivía en una época de tinieblas, sin comida, sin luz, sin esperanzas. Por aquel entonces, un heroe decidió liberar a la humanidad. Su nombre era Prometeo. Prometeo decidió robar las semillas del Sol a los dioses y entregárselo a los hombres para que pudieran comer y realizar otras tareas culinarias.
Entonces, el gran Zeus se enfureció y ordenó la creación de una mujer que fue llenada de virtudes por diferentes dioses. Hefeso la moldeó de arcilla y le dio forma; Atenea le dio su ceñidor y la engalanó. Las Gracias y la Persuasión le dieron collares, las Horas le pusieron una corona de flores y Hermes puso en su pecho mentiras, palabras seductoras y un carácter voluble. Sólo faltaba un nombre con gancho. Algo serio y que al mismo tiempo hiciera referencia al culo. Así Zeus, que era un gran inventor de nombres comenzó a pensar. "Pando, Pandoro, Pandero, Pandereta... Pandora! Eso es! Se llamará Pandora, porque es serio y suena como culo!" Y así urdieron un plan para vengarse de todos aquellos a los que ya no podían putear: regalar a la mujer al héroe para que le puteara en su casa.
Pero Prometeo, el gran salvador de la humanidad, sabía que los dioses eran unos cabrones y rechazó a la mujer, pero aún quedaba un problema: su hermano, que era más gilipollas que hecho de encargo. Así, Prometeo advirtió a Epimeteo de no aceptar ningún regalo de los dioses, pero Epimeteo no escuchó a su hermano y aceptó a Pandora, enamorándose de ella y finalmente tomándola como esposa.
Hasta entonces, la humanidad había vivido una vida totalmente armoniosa en el mundo, pero Pandora, que a parte de mala era una cotilla de mierda, encontró el ánfora que contenía todos los males del mundo, y sin pensarlo dos veces la abrió liberando a todas las desgracias humanas (la vejez, la enfermedad, la fatiga, la locura, el vicio, la pasión, la plaga, la tristeza, la pobreza, el crimen, etcétera). Entonces, Pandora, entendió que había cometido un error, y cerró el ánfora justo antes de que la Esperanza también saliera. Así corrió hacia los hombres a decirles que no estaba todo perdido que aún les quedaba la esperanza, pero los hombres, desgraciados todos le dijeron al unísono "¿Por qué no te vas a tomar por culo un rato y nos dejas en paz, hija de puta?" y Pandora, llorando por su desgracia, se fue de su país y se vino a trabajar a Limpiezas Luna donde continuó abriendo cajas y cajas en las que sólo había cubos, mochos y productos de limpieza supertoxicos.
Yo, que soy una persona que se preocupa por cualquier tontería, le pregunté: "Pandora, ¿por qué abres tantas cajas?" y me respondió: "Estoy buscando tu dignidad, porque hoy en la reunión que has tenido con tus jefes te has bajado los pantalones y has dejado que te den por el culo hasta que te el ojete se te ha quedado como las perforaciones del TRAM en la avenida de la estación". Yo, furioso, le increpé: "No me quedaba otra. O dejaba que me dieran por culo y me redujeran la jornada hasta el punto de no tener ni siquiera para pagar el alquiler de la casa, o me iba a la puta calle" y ella, sonriendo, me volvió a responder "Pero, ¿en serio crees que eso les importa mucho?. Esto es solo el comienzo, ahora saben que tienen un culito fresco al que follar cuando quieran, y tú, gilipollas de las narices, eres ese culito"
En ese momento me miré el culo. Me dolía. Parecía que me habían metido una cañería entera. Pero lo que realmente me dolía era que Pandora tenía toda la razón del mundo.
En resumen. Si alguien de tu familia te ofrece trabajar para él, no lo aceptes si no quieres ser su putita y tener que bajarte los pantalones hasta que te sangre el ojete.
Hoy me han jodido vivo. Si no tenía suficientes problemas con los examenes de oposición, ahora van los cabrones y me reducen la jornada a cinco horas para sabotearme. Ahora si que voy a estar jodido los próximos tres meses. Pero jodido, jodido, jodido de verdad. A ver como pago ahora el alquiler, las cuotas de la UOC, el coche, la gasolina, el agua y la luz con apenas 500 euros de mierda que voy a ganar. Y lo mejor de todo... comer. Porque dicen que si pasas más de 5 dias sin comer te mueres. Pero claro, a ellos eso les importa una puta mierda. Ya veo que clase de gente son. Ya lo sabía realmente, pero lo que no me imaginaba es que fueran tan hijos de la gran puta. Me han hecho la misma pantomima que le han hecho a todos los trabajadores que querían quitarse de enmedio. Si es que... un sinvergüenza siempre será un sinvergüenza.
Ahora, que no esperen mucho de mí, porque si consigo entrar en bolsa voy a dejarles con el culo al aire en menos que canta un gallo.
Fecha del primer combate (MinD vs Oposiciones de ingreso libre): 17 de junio de 2008
Lugar del combate: Aulario 2 de la Universidad de Alicante
Contrincante: Prueba lingüística de valenciano
Quedan 26 días

miércoles, mayo 21, 2008

El gran circo oposicional



Adelante! Pasen! Bienvenidos, imperturbables seguidores de la desdicha a este nuevo capítulo de mi triste vida laboral, emocional y suburbana! Están ustedes en su casa, y espero que compartan con mi persona la elegante fragancia del fracaso. Adelante!. Adelante! El gran circo oposicional está en su localidad!

Pasen y vean al payaso opositor sin gracia alguna, que espera su oportunidad para escapar de la mierda de trabajo en la que está metido desde que salió de la universidad, o incluso antes...

Admiren a los amaestradores de bestias que consiguen, mediante oscuros oficios del engaño y la corrupción, que cualquier ser que camina sobre sus dos patas traseras se convierta en un vulgar perro medio calvo que acata todas las órdenes, broncas, putadas y demás marrones sin rechistar una milésima porque está cogido por los mismísimos huevos.

Asómbrense con la persona más tonta del mundo, que no sabe ni escribir con ortografía correcta, ni posee conocimiento alguno sobre administración y dirección, así como la capacidad de concentración y raciocinio de un mosquito empachado de sangre. Pero, no se asusten, porque este maravilloso ser tiene la lengua más hábil de toda la tierra y es capaz de hacerles creer que todo va bien, cuando ustedes mismos ven que se van a estrellar contra un muro de cemento armado.

Inquiétense nuestros mecánicos frikis, que cuentan chistes malos sin cesar y poseen en sus aposentos posters de mujeres desnudas en posición de hucha.

Pasen y vean! Tenemos todo un mundo de gente idiota que puede hacer de su vida algo tan triste como la mía!

¿Sabéis lo que es el moobing? Creo que puedo contaros algo sobre eso, pero ya será en la próxima entrada.

¡Comienzan los entrenamientos libres!
Fecha del primer combate (MinD vs Oposiciones de ingreso libre): 17 de junio de 2008
Lugar del combate: Aulario 2 de la Universidad de Alicante
Contrincante: Prueba lingüística de valenciano
Quedan 27 días

martes, mayo 06, 2008

Atrophy


Don't tell me this is your last chance to change
cause if you do, then you would be telling a lie but

I warned you
what could happen if you should decide
to live your life from 9 to 19:30
and I mourn you
for the detail that is left unsaid
is a reminder of the time you bled
return to days when you knew you still felt alive

reveal the way you felt when
you could look inside

they sold you
everything you need to fix you up
and you feel good now but you can't wake up
they found a way to reassure you

that everything would be okay (screaming)

reach out today now I emplore you to remember who you are
return to days when you knew
you still you felt alive
reveal the way you felt when
you could look inside

so you felt it, but you don't know, why you can't explain at all
why you felt it
cause you don't know, no you don't know

break the walls between building atrophy
causing all your problems to recede
break the walls between
break the walls between
causing all your pain
causing all your pain
you'll never learn
return to days when you knew you still felt alive
reveal the way you felt when you could look inside

Take Back
The beat in your heart
Why Fight
When you can't be bought

viernes, abril 25, 2008

Muerto



Esta es la entrada 200 en el blog. Parece mentira que haya rellenado 200 hojas virtuales con tantas estupideces, porque a fin de cuentas, todo lo que aquí publico sólo son chorradas propias de un fracasado.

Me hubiera gustado aprovechar este espacio para decir que toda la situación ha mejorado. Pero no es así. La realidad sigue siendo que conforme pasan los días estoy más y más jodido. Mi situación en breve se volverá insostenible, y a falta de soluciones a corto plazo me abocado a tomar medidas desesperadas. Nunca me gustó hacer planes, porque siempre que los hago salen mal.

Gracias a todos los que me comentan, me dan su apoyo e intentan animarme, pero a veces un puñetazo en la boca hace más que una caricia... por desgracia. Ya estoy harto de ser un saco de boxeo. En mi vida siempre he dado un paso adelante y dos hacia atrás, debo ser la reencarnación de un antiheroe legendario que murió por una causa que nunca pudo defender con orgullo. Max Estrella. Ciego y borracho en una celda.

A veces tengo la sensación de que alguien me está observando, acechante como un zorro en la niebla, esperando el momento exacto para atacar y matarme. A veces tengo la sensación de que me estoy volviendo loco. A veces me gustaría que todo esto fuera verdad. Maldito esperpento.

He comenzado a dar clases particulares otra vez, y me he dado cuenta que ya he perdido la poca capacidad de docencia que tenía. Soy más bruto, menos sinonímico, menos rememorante. Soy apenas un resquicio de lo que hubo en mí. Quiero volver a actualizarme, pero me va a costar demasiado trabajo. Espero no morir en el intento.

Siempre me he preguntado por qué me cuesta tanto hacerlo todo. No es que esté debil, es que soy debil por naturaleza. Tal vez nunca superé una depresión de la adolescencia y la sigo arrastrando con continuos altibajos hasta el fin de mis días. Algún día todo esto acabará por matarme. Ya lo vereis. Y si os apetece podreis ir al funeral que organizaré en vuestro honor. En él se leeran letras de canciones de los Smashing Pumpkins y de los My Chemical Romance. Habrán guitarras eléctricas tocando acordes distorsionados por personas vestidas de negro y rojo. En el altar mi blanco cadaver esbozará una pequeña sonrisa mientras mis manos muertas sostienen "El caso de Charles Dexter Ward" de H.P. Lovecraft. Y todo el mundo podrá acercarse a mi ataud y dar charlas sobre internet, música y literatura gótica. Y algún aventurado se atreverá a subir al estrado y decir que John Carpenter es el peor director del mundo. Entonces me levantaré de mi mullida cama de pino lacado, gritaré que eso es mentira, y me volveré a acostar para no volver a despertar nunca más. Entonces, un montón de payasos vestidos con rayas blancas y negras saldrán de todos los rincones con canapés, globos y confetti. Desde algún lugar de la iglesia alguien soltará una carcajada y mi ataud se cerrará de golpe. Todos os pondreis en pie mientras una línea de fuego rodeará la caja de pino hasta que finalmente me consuma entre sus llamas.

Mañana terminaré la historia del "dormido de la montaña"

viernes, abril 11, 2008

Fe de erratas



Me pongo en pie, intento caminar y continuamente recibo puñetazos que me tiran al suelo. Ya no encuentro nada, ya no entiendo nada. Pongo las condiciones y siempre se incumplen, voy a volverme loco, porque todo lo que siempre he querido, y he intentado mantener se pierde sin que yo pueda hacer nada para evitarlo. Estoy harto de toda esta mierda, de toda esta cantidad de gilipolleces que llenan mi vida.
Hay dos tipos de personas en la vida: los ganadores y los perdedores. Yo soy el gran perdedor, orgulloso de su maldita mala suerte, sus malas decisiones, sus malos pensamientos. Soy vago, inutil, intranquilo, incapaz. Las ganas de vivir se me van a un lugar plagado de historias falsas. Tengo ganas de tirarme por la ventana, pero seguro que no lo haré. ¿o sí?.
Pierdo la casa, pierdo mis ahorros, pero el problema es que no pierdo cosas materiales. Lo que realmente estoy perdiendo son mis ilusiones.
Ya se acabó la ilusión de independencia. Es hora de que el fracasado vuelva a su habitación de niñato. Es hora de volver al principio porque no soy capaz de caminar con normalidad.

miércoles, abril 02, 2008

El dormido de la montaña (octava parte)



Salimos de aquella mugrosa tienda y sin mediar palabra alguna comenzamos a caminar por los intrincados senderos montañosos que llevaban al monasterio donde permanecía "el dormido".
Conforme pasaban las horas, todas las provisiones que llevábamos parecían hacerse más pesadas. El cansancio y el sueño comenzaron a hacer mella en mis pensamientos y una vez más entraron en mi cabeza ideas siniestras sobre locura y suicidios. Pensé que, tal vez, el camino que estaba haciendo me llevaría a una muerte más que segura que acabaría con todos mis problemas terrenales de una forma "ipso facta", todos ellos relacionados con el dinero y las mujeres.
Miré a Howard, y por una vez me pareció ver un atisbo de felicidad en su rostro.
- ¿En qué piensa señor Lovecraft? -le dije para entablar conversación y liberar mis demonios mentales.
- En lo que nos encontraremos al llegar a la cima. ¿Se ha parado a pensar en las bestias inmundas que nos aterrorizaran a las puertas del monasterio? Querran matarnos, torturarnos y conducirnos a la más temible locura -dijo sonriendo.
- Lo he pensado, y la verdad, no me hace tanta gracia como a usted.
- No tienes nada que temer. Tú eres un fantasma, y los fantasmas no sufren. Además, esta vez todo saldrá bien -me dijo dándome una palmadita en la espalda.
Por un momento volví a la realidad y me di cuenta que estaba subiendo una montaña que la que habían desaparecido un monton de personas con un loco que comía insectos, vestido con ropas del siglo XIX y que además pensaba que yo era un espíritu. Pero... ¡qué demonios! esto era lo más interesante que me había pasado en varios años.
- Tengo una pregunta que me ronda la cabeza desde el inicio de todo esto-prosegí- ¿por qué en todas las entradas que se han publicado de esta historia aparecen imágenes de ojos ensangrentados?
- Eso, amigo mio, son lágrimas de sangre. "El dormido" controla nuestra mente desde la primera palabra escrita. Nosotros, como todos los que han leido algo de esto, somos marionetas en manos de un escritor desquiciado que juega con nuestras vidas. Algo así como un dios, en un sentido no sacrílego, que intenta desahogar sus frustraciones en estas líneas. Plasma su realidad en forma ficticia, la moldea y la controla para que algo en su miserable vida pueda ser placentero para su mente. Realmente no tiene razon de ser, es simplemente que al dormido le gustaría llorar sangre para que así su sufrimiento acabara de una vez por todas.
Era algo confuso, pero en cierta manera tenía sentido. Toda esta historia comenzó como una mera anécdota basada en hecho que podían o no haber sido reales, y poco a poco fue tomando fuerza hasta el punto que continuó durante ocho secuencias más. Yo, la verdad, sólo quería entretenerme, reirme un rato y volver a recuperar cierto entrenamiento literario que había perdido después de varios años de estulticia comercial y administrativa. Tenía, y tengo la sensación de que me estaba volviendo imbécil por momentos y decidí parar ese proceso bruscamente. Pero en mi camino, lo único que encontré fue desidia, falta de imaginación, y un deteriorado lenguaje, más cercano al coloquialismo que a la literariedad, y que dificilmente podré corregir. En este mismo párrafo he repetido la conjunción "y" unas seis veces, y lo peor de todo es que no tengo ganas de revisarlo para corregirlo porque he perdido todas las fuerzas que tenía en estos senderos escarpados del Maigmó.
- No pienses en cosas que no debes de pensar -me dijo Howard- ¿Conóces el término "metaliteratura"?
- No me suena, la verdad. Siempre he sido muy malo en los estudios - le respondí.
- Pues mejor. Más vale ser tonto y vivir en la ignoracia que conocer demasiado y que te reviente la cabeza de tanto pensar. Cuando eres una persona tan inteligente como yo, todo el mundo espera frases célebres, pensamientos puros, ideas brillantes... no comprenden que tal vez no soy tan inteligente y que símplemente estoy triste porque mi vida es increiblemente fea.
- Pero usted es un escritor de presigio. Está dentro de los clásicos de la literatura universal, y además ha desarrollado una corriente sociocultural que hasta hoy en día tiene seguidores en todo el mundo.
- ¡Y tú que sabrás, si solo eres un fantasma! -me replicó- Será mejor que dejemos la conversación y acampemos en este saliente. Mañana llegaremos al monasterio y debemos estar preparados para la batalla.
Seguí sus directrices y cerré la boca. No llevábamos tienda de campaña, por lo que nos tumbamos juntos y nos tapamos con varias mantas para evitar morir de hipotermia durante la noche. Comimos un par de latas de alubias con tomate que sabían a auténtica mierda de mosca hipoglucémica y cerramos los ojos. Pero nuestro sueño no tardó mucho en turbarse, porque a las dos horas, más o menos, un chillido infernal nos despertó.
- ¡Es un primigenio!, habrá bajado del monasterio en busca de nuevas víctimas. -me advirtió Howard- Rápido, escondámonos tras alguna piedra.
Me levanté precipitadamente en busca de algún lugar para escondernos, pero era tarde. Una figura pseudohumana de unos tres metros de estatura, con garras, pezuñas y alas emplumadas apareció del cielo y se irguió a un metro de mí. Unos grandes colmillos brotaban de sus labios totalmente babeados y otra vez volvió a soltar otro aterrador grito que parecía surgido de lo más profundo del infierno.
- ¡Ánimo chico! -gritó Howard a mis espaldas- ¡Eres el fantasma que me envió mi padre! ¡Sólo tú puedes destruirlo!
Estaba aterrorizado. Era el final de mi historia, el final de mi vida. Sinceramente, no sé lo que ocurrió en ese momento. Sólo recuerdo, mis manos comenzaron a brillar como si fueran dos luciérnagas encendidas en llamas, y comenzó mi transformación. Sentí un terrible dolor de cabeza y un ardor incontrolable en el estómago. La luz de mis manos se extendió por todo mi cuerpo, y en un segundo me había convertido en un ser incandescente sin miedo, sin ira, sin remordimientos, sin deseos. Ahora era un soldado de las estrellas.
Miré mis manos. Ya no eran las mismas manos de vendedor fracaso que tenía hacía tan solo unos minutos. Ahora eran manos poderosas, repletas de energía, repletas de... ¿maldad?. Me dí cuenta de que mi luz se tornaba sombra con mis sentimientos humanos y que mi corazón sólo deseaba una sola cosa: venganza. Comencé a gritar como el demonio que era y lentamente introduje mi mano incorpórea en el pecho de la criatura que tenía frente a mi. Agarré su corazón con todas mis fuerzas y lo extraje lentamente para comérmelo como una bestia más.
El primigenio se desplomó y yo tenía la cara llena de sangre. Todo mi cuerpo había cambiado, todos los rincones de mi alma habían cambiado. Tal vez fuera cierto que yo era un fantasma y que no sobreviví al accidente en la carretera. Lo único que sabía en aquel momento era que mi corazón estaba lleno de luz oscura y debía llenarlo con la sangre de otros corazones.

domingo, marzo 30, 2008

El dormido de la montaña (séptima parte)

Antes de llegar al pie de la montaña decidí parar en una pequeña tienda que había en una estrecha calle poco antes de abandonar el pueblo. En ella, un hombre bigotudo, calvo y sudoroso hacía las veces de tendero, vigilante y cotilla mayor del pueblo.
- ¿Qué desea? -me preguntó con un interés evidente en acabar cuanto antes nuestra transacción.
- Necesito provisiones. Voy a subir a la montaña. -le dije desafiante con una sonrisa diabólica.

El mostachón me miró de arriba a abajo con cara de incredulidad.
- Está usted de broma, ¿no? -replicó.
- ¿Tengo cara de bromear? -le dije inclinándome hacia el tendero inquieto.
- Desde luego que no. Tiene cara de suicida. Pero no llegará a ninguna parte vestido de esa forma y sin un guía que le conduzca por esos caminos. Va en busca del "dormido" ¿verdad? Sólo un loco le acompañaría.
- Y dígame, -le dije riéndome por el nerviosismo de la situación- ¿dónde podría encontrar a ese loco?.
El hombre comenzó a llenar bolsas de plástico con latas en conserva, carne sazonada, guantes, pasamontañas y algo que parecía un mono de trabajo.
- Lo tiene detrás de usted- dijo finalmente señalando a la puerta.
Giré la cabeza para ver la nueva sorpresa que me tenía preparado el destino y cagarme en mi puta suerte una vez más. En la puerta, apoyado como un cowboy de medio pelo, estaba Howard esperándome con su traje decimonónico de terciopelo y fumando uno de sus asquerosos puros.
- ¿Me has seguido? -le pregunté extrañado.
- Claro. Usted me necesita, y estoy harto de hablar con una vieja que no me oye. Cuando era pequeño, mi padre me llevó a un desfile en la ciudad y me dijo que algún día yo sería el salvador de los caídos, que para mi causa me enviaría a un fantasma que me guiaría para alcanzar la victoria. Siempre pensé que estaba como un cencerro, pero cuando usted entró en mi casa, supe que usted era ese fantasma.
No miré al tendero bigotón, pero supe que estaba poniendo la misma cara de gilipollas que yo tenía en aquel momento. Sin embargo, me enternecieron las palabras de Howard, y realmente, era la persona más adecuada para acompañarme a una muerte casi segura como la que me aguardaba en lo alto de la montaña, ya que él era uno de los pocos que habían vuelto con vida.
- De acuerdo, señor Lovecraft. Usted paga la cuenta y nos vamos en busca del "dormido de la montaña".

jueves, marzo 27, 2008

El dormido de la montaña (sexta parte)



Cuando cogí el teléfono sabía que nada bueno iba a salir del auricular. Por una vez en la vida, no me equivoqué.

- Pero, ¿quién coño te has creido que eres? -gritó desde el otro lado del teléfono.

- Tranquilizate. ¿Qué te ocurre? - le respondí intentando serenarla

-¿Que qué me ocurre? Me acaba de llegar una notificación del seguro diciendo que mi coche está siniestro total y que no se hacen cargo de la reparación. ¡Y encima tienes la maldita cara dura de decirme que qué me ocurre! -gritó todavía más alterada.

Llegados a este punto he de hacer una pequeña aclaración. El coche que estrellé para evitar que me mataran en la autopista era de Nuria. Después de una gran discusión decidimos tomarnos un tiempo para ordenar nuestras vidas, y ella aceptó a regañadientes dejarme su coche para que yo pudiera trabajar hasta que pudiera comparme uno. Iba a ser algo de unos días que al final pasó a ser de varios meses.

-Solo te puedo decir que no fue por mi culpa -le dije con las pocas palabras que me quedaban

-Me da igual si fue o no por tu culpa. Lo unico que me importa es que me pages el coche.

-Lo haré, no te preocupes -y colgué el telefono.

Salí de aquella casa mugrienta sin saber muy bien qué estaba haciendo en aquel pueblo perdido de la mano de Dios y si los pasos que estaba dando me llevaban a algun camino concreto. Ahora, además de haberme enemistado con media población del mundo tendría que pagar un coche nuevo para Nuria y para colmo de males, Vicky se había largado sin dejarme tan siquiera una nota de despedida. Así que decidí dar el último paso y dejarme de tonterías. Era el momento de subir a ver qué se cocía en aquella montaña repleta de gilipollas. A ver si con un poco de suerte, yo tambien me quedaba allí para siempre y se acababan mis problemas.

Comencé a caminar a traves del pueblo maldiciendo cada una de sus calles teñidas de rojo teja por el polvo que desprendía las montañas arcillosas del sur. Me abrumaban las caras de extrañeza que veía en todas las puertas de las casas bajas al más puro estilo mediterráneo, hasta el punto que comencé a escupir en el suelo para quitarme la sención de angustia.

Y entonces.... ¡hostia, mi jefe! voy a seguir currando.

martes, marzo 04, 2008

La triste vida de un triste sin vida



Alguien me dijo una vez que lo peor que me podía pasar en la vida era perder la ilusión por todo lo que me rodea. Justo en ese momento comenzaría a cuestionarme todos los puntos de mi realidad y sabría que he tocado fondo.
Esta no es una entrada común, ni un trozo de la historia que he dejado a medias, es un término reflexivo sobre mi capacidad de hacer esfuerzos para no obtener ningún resultado positivo. Siempre he creido algún tipo de fuerza misteriosa ayuda a aquellos que intentan superarse a sí mismos, que les reconpensa meritoriamente sólo por el hecho de realizar una actividad que les lleva a una perfección personalizada. Sin embargo todo es relativo. El esfuerzo no sirve para nada en la vida real, solo es válido para generar una conciencia de autosatisfacción ante la terrible idea de haber perdido el tiempo en un trayecto cuyo fin es inútil. La ilusión autosatisfactoria nos ciega y hace que creamos en estupideces como esta, porque en algún momento las fuerzas te llegan a abandonar, aunque sea momentaneamente, y al mirar atrás te das cuenta que siempre hay gente que es injusta, que consigue méritos sin esfuerzo, que te roba todas aquellas oportunidades que podían haber hecho de ti un ser más brillante, y que a pesar de lo que hagas, eso nunca cambiará, porque tú, como tu esfuerzo por hacer las cosas correctamente es inútil.
Te preocupes o no te preocupes, siempre será inútil. Creas o no creas que puedes hacerlo, siempre será inútil. Todo está escrito, y si creemos que podemos cambiar una historia con nuestra mera voluntad, estamos totalmente equivocados, porque hagamos lo que hagamos será siempre un esfuerzo inútil.
No hay nada de precioso en la vida que nos ha tocado soportar. Los logros materiales son siempre caducos. Los mierdas sólo tienen trabajos de mierda, con sueldos de mierda, en un ambiente de mierda, y viven en una casa de mierda, en una soledad de mierda, con un coche de mierda y unas ilusiones de mierda. ¿Qué quieres ser? Lo que no soy ahora: un mierda.

sábado, febrero 23, 2008

Un poco de desconexión


Como habreis podido observar, estas últimas semanas he estado un poco desconectado. Más o menos como siempre, pero el doble. Es normal, no os preocupeis. He estado durante casi un mes intentando terminar el segundo proyecto del master, que aunque había estado desarrollándolo desde el año pasado se me estaba haciendo cuesta arriba. He estado varios dias sin dormir durante toda la noche y tengo unas ojeras que me llegan a los pies.

Voy a descansar durante un par de días y después continuaré con la historia del dormido de la montaña y el resto de mi vida social.

Un abrazo a todos y cumplid vuestros sueños.

lunes, enero 28, 2008

El dormido de la montaña (quinta parte)



Ahhh. Tiempo de relax. Ya sabes lo que eso significa. Un vaso de vino. Te sientas en tu sillón favorito y por supuesto un compac sonando en el estereo. Así que dale al tema, eso está bien. Tira tus zapatillas, pon tus pies en alto, disfruta de la melodia y lee estas líneas. Pero antes de todo esto, no olvides sacar tu bestia salvaje.

Mi coche estaba destrozado. Después de mi acto psudosuicida me encontraba en mitad de ninguna parte con una brecha en la cabeza y un montón de hierros retorcidos esparcidos en unos diez metros a la redonda. Sin duda alguna, estaba a punto de descubrir algo importante. Si no, no habrían intentado matarme. No tardó mucho en llegar la guardia civil y una ambulancia. Mi historia les extrañó y creyeron que estaba borracho, o drogado, pero por supuesto todas las pruebas dieron negativo y no me empapelaron. Me llevaron hasta mi casa con lo poco que pude sacar del maletero y con la advertencia de que a partir de ahora estaría vigilado, pero aquello no me preocupó en absoluto. Tenía la certeza de que algo grande se escondía tras aquella hilarante historia, y yo lo iba a descubrir tarde o temprano.

Me quedé dos dias encerrado en casa, intentando recomponer el puzzle que tenía entre manos. El album de recortes de Walter, la conversación con Charles, el intento de asesinato... todo me llevaba al siguiente punto del mapa: la casa de Howard Phillips Lovecraft, uno de los pocos supervivientes de las expediciones a la montaña. Pero no tenía coche, y mi sueldo no me daba precisamente como para alquilar uno, así que decidí llamar a una amiga que me debía un favor.

- Eres un cabronazo -me dijo nada más llegar- sólo me llamas cuando te interesa.

- Yo también me alegro mucho de verte, Vicky. -le contesté con una sonrisa mientras me acomodaba en su coche nuevo.

- Que sepas, que después de esto estaremos en paz, y como te vuelva a ver por mi pueblo contrataré a un tio empapado en crack para que te acaricie el hígado con un bate de beisbol.

El viaje fue corto pero intenso. Nos pasamos todo el trayecto discutiendo, pero en el fondo sabíamos que todo era de mentira. Vicky era una persona inteligente. Demasiado inteligente para el gusto de algunos, y ello a veces le acarreaba algunos problemas. La última vez que nos vimos había sido unos tres años atrás y fue porque uno de sus ex-amigos quería matarla porque había descubierto que él era piscifílico. No me pregunteis cómo lo hizo, pero lo descubrió y en una provincia tan pequeña como ésta tener una fijación sexual con los peces es casi como ser un pederasta. Aquella noche me llamó desesperada. Aquel maromo entró en su casa y la acorraló en el sótano. Yo llegué al cabo de media hora y tuve una pelea con aquel degenerado. Me dió de lo lindo, pero finalmente entre ella y yo, conseguimos reducirle a base de hostias no consagradas, lo envolvimos en una manta y lo tiramos desnudo con un cartel colgado al pecho que decía "odio a los moros y a los gitanos" en mitad del peor lugar que os podeis imaginar: el parque ansaldo. Al día siguiente el tío estaba en el hospital. A parte de la paliza que le habían dado le habían introducido varios palos astillados por el orto. Aquel tio ya sabía que con nosotros no se podía jugar de aquella manera. Este hecho, en cierta forma, nos unió bastante pero al cabo de unos días cada uno siguió su camino.

Pensando en estas cosas llegamos a la casa de Howard en aquel pueblucho aborrecible. Delante de la puerta había una señora mayor haciendo calceta, sentada en una silla antigua. Me acerqué a ella y le pregunté si podíamos ver al señor Howard, pero no dijo nada. Era como si estuviera sorda y muda, por lo que decidí entrar por mi cuenta y riesgo. Vicky prefirió esperar en el coche.

Cuando entré en aquella casa percibí un olor extraño, como a azufre, pero al mismo tiempo dulce y apetecible. Un largo pasillo se extendía hacia una estancia central que debía ser el salón, y dentro de él se encontraba el extravagante señor Howard Phillips Lovecraft. Un tipo peculiar después de todo. Me sonaba mucho su cara, y si he de seros sincero, había algo en él que me atraía (psicológicamente hablando, claro).

- ¿Howard? -le pregunté

- ¿Quién me llama? -dijo él con cierto aire decimonónico.

- Mi nombre es Victor, me gustaría hacerle unas preguntas.

- ¿Como ha entrado aquí? -me gritó

- Por la puerta - le contesté tranquilamente.

- Ah bueno, si es por la puerta entonces vale. Pero si hubieras entrado por la televisión... ya estarías muerto.

- Sí... eeeh. Disculpe. ¿Conocía usted a Walter Mcckoy y a Charles Dexter Ward?

Howard se levantó de su asiento. Su mirada estaba perdida en los límites de la locura. Miraba al vacío y al mismo tiempo estaba atento a cualquier movimiento que hubiera en la sala. De repente, saltó sobre una de las muchas estanterías que se sostenían en la pared y agarró una indefensa cucaracha.

- Pobrecita -decía mientras la acariciaba- estás sola en el mundo ¿verdad?. ¡Pues te jodes! -y se la metió en la boca para después masticarla lentamente y saborear el crujido de su órganos explotando en su garganta.

Yo estab repugnado, y en cierta forma fascinado. Conforme iba avanzando en la historia el rítmo de los acontecimientos variaba en función de la demencia de los personajes.

-¿Walter Mcckoy? -dijo mientras se limpiaba un líquido amarillo que se salía de las encías- Sí, claro. Fui a buscarle a la montaña, pero el muy imbécil no quiso venir conmigo.

- Asi que ¿Walter sigue vivo? -le pregunté.

Howard se acercó poco a poco a mí. Su aliento apestaba a cucaracha triturada y, la verdad su aspecto me daba ganas de vomitar. Se puso a escasos centímetro de mi oreja y me dijo: "está cantándole nanas al dormido para que no se despierte"

-¿Qué es eso del "dormido"? Nadie ha sabido decirmelo -le inquirí agresivamente como un acto reflejo para quitármelo de encima.

-"El dormido" es uno de los antiguos primigenios que habita en las montañas. En su morada habitan los más terribles demonios de la locura que te trasladan al tercer infierno de la demencia para apoderarse así de tu alma y tu agonía. Se alimentan de lós gritos de terror, del sufrimiento de todos los hombres. Cada vez que un niño llora, ellos disfrutan, cada vez que una persona sufre, ellos engordan. Tienen el poder de atrapar la mente de cualquier ser humano y exclavizarla para sus intereses. Se les conoce como Baroo.

En ese momento me sonó el movil. El tipo se asustó y de un salto salió de la habitación como alma que lleva el diablo. Me dejó con la palabra en la boca. Ya no podría sacarle nada más. Entonces miré el movil. Era Nuria.

martes, enero 22, 2008

El dormido de la montaña (cuarta parte)



Recapitulemos. Creo que os había contado que después de encontrarme con la vieja, me dio un album de recortes de su hijo (un tal Walter) en los que se hacía referencia a distintas desapariciones en aquel lugar durante un periodo de tiempo. Como no tenía otra cosa mejor que hacer, decidí seguir la pista de este caso y fui a buscar a uno de los amigos del sujeto, llamado Charles Dexter Ward. Al llegar a su casa, una chica me abrió y me dijo que estaba en la carcel, y como soy un tonto "metomentodo" decidí ir a ver al tal Charles para hacerle algunas preguntas.
Si he de seros sincero, en aquel momento hice trampas. Creí que lo más conveniente era llevar una grabadora para que no se me escapara ninguna palabra de este cretino, que según pude averiguar por internet, estaba preso por trata de blancas y tráfico de estupefacientes. Era un hueso duro de roer, pero seguro que podía sacar algo en claro de aquella conversación.
Me he tomado la libertad de transcribir esos cinco minutos de intercambio de pareceres para no andarme con rodeos literarios que enriquecerían la narración, pero empobrecería la gran cantidad de información que me gustaría daros:
14 de diciembre de 2004
>>Víctor: Buenos días.
>>Charles: Serán buenos para usted. No le conozco. ¿De donde decía que venía?
>>Víctor: Soy... periodista. Me gustaría hacerle unas preguntas sobre una serie de sucesos que ocurrieron en su pueblo.
>>Charles: ¿Qué clase de sucesos?
>>Victor: ¿Conocía usted al señor Walter Mcckoy?
>>Charles: Ese pobre diablo siempre estaba metido en algún lio. Yo no tuve nada que ver con su desaparición. Él mismo decidió perderse por la montaña.
>>Víctor: Podría explicarme un poco más. ¿No?
>>Charles: ¿A cambio de qué?
>>Víctor: ¿Qué le parece esto? Si me cuenta todo lo que quiero saber tendrá dos cartones más.
>>Charles: Mmmm... Marlboro. Usted si que sabe.
(Tiempo de silencio)
>>Charles: Verá, Walter y yo nos criamos juntos. Nuestras familias eran vecinas y amigas de toda la vida. Incluso llegué a casarme con su prima, pero luego la muy zorra me echó de casa y se quedó con todo mi dinero.
>>Víctor: Continúe, por favor.
>>Charles: Walter nunca pudo superar lo de su padre. Todos sabíamos que los que subían a la montaña o volvían locos, o simplemente no volvían. Nadie en su sano jucio subía a aquel lugar. Está maldito. Se lo dije muchas veces, pero no me hizo caso. Un día, en el año 98, decidió ir para allá él sólo. No supimos nunca más nada. Está con el "dormido".
>>Víctor: ¿Qué es eso del "dormido"?
>>Charles: ¿No se lo han dicho en el pueblo? A los niños pequeños les contamos historias de ese estilo para que no salgan por las noches y sean buenos en casa. Pero le puedo asegurar que el "dormido" es real. Dicen que tiene los ojos bañados en sangre y que se alimenta de las almas de los curiosos que van a verle. Nadie ha sobrevivido en veinte años. Sólo los locos van a visitar al "dormido".
>>Víctor: Pero, explíqueme algo más.
>>Charles: Solo te puedo decir, que el "dormido" despertará un día, y entonces abrirá el sello para que vuelvan los primigenios. Hable con Howard Lovecraft. Él le podrá ayudar más que yo. Es uno de los pocos que volvió de aquel lugar. Está medio loco, pero consiguió volver a fin de cuentas.
>>Víctor: No me ha sido de gran ayuda, señor Ward.
>>Charles: Rece. Lea la biblia, y hagame caso. No vaya a la montaña.
(Fin de la grabación)
Salí del centro penitenciario bastante confuso. Era evidente que conforme iba avanzado mi investigación debía arreglármelas para sonsacar una información que seguramente no todo el mundo estaba dispuesto a compartir. ¿Qué había en aquella montaña para destruir tantas vidas? ¿Qué abobinable ser aguardaba en la cima de aquel paraje para causar tanto terror en la población?.
Me subí al coche dispuesto a cerrar de una vez este círculo y hablar con el señor Howard Phillips Lovecraft. Encendí el motor y salí a la autovía, pero algo no iba bien. La radio no funcionaba. Sólo se cogía una emisora religiosa que vaticinaba el final de los tiempos. Intenté buscar en otra frecuencia, pero nada. Sólo aquella aburrida emisora. En ese momento algo me embisitó por detrás. Miré por el retrovisor. Un todoterreno negro quería mandarme al otro barrio. Aceleré todo lo que pude y comencé a esquivar coches, pero el muy cabrón seguía ahí detrás. Mi automovil no era demasiado potente, por lo que tarde o temprano acabaría alcanzándome. De repente una segunda embestida me hizo perder levemente el control. Mi coche saltó la mediana y me ví súbitamente en el carril contrario. Aquel iba a ser mi final. En un alarde de valentía, o de locura quizás, decidí salir de allí por la única vía posible: el terraplen.

lunes, enero 21, 2008

El dormido de la montaña (tercera parte)

Después de varios días comprendí que aquello que tenía entre las manos no era un simple compendio de sucesos comentados por una mente al borde de la locura.
Aquel álbum estaba repleto de recortes de diferentes periódicos que llegaban hasta el año 1986, y en todos ellos se hacían referencias a desapariciones misteriosas que a día de hoy aún estaban sin resolver. Unas cien personas, entre forasteros y habitantes de la población habían ido desapareciendo en aquellos parajes y nunca más se había sabido nada de ellos. En algunos diarios sensacionalistas lo llamaban "el valle de los desaparecidos". Incluso pude leer que algunos videntes y esotéricos en general habían ido al lugar en cuestión para hablar con los espíritus de los desaparecidos y llevarlos a la luz. Pamplinas de feriantes. Todo aquello me daba muy mala espina, y aunque no tenía nada que ver con ninguna de esas historias que pude leer, la curiosidad llenó las pocas ansias de aventura suicida que quedaban en mi corazón.
Así, decidí localizar al tal Charles para sonsacarle toda la información que tuviera sobre Walter, los desaparecidos, "el dormido" y la madre que los parió a todos. No me fue difícil encontrarlo. En aquel pueblo de casas ruinosas solo había tres familias con apellidos extranjeros: los Lovecraft, los Mcckoy, y los Ward, a quienes pertenecía éste. Su nombre completo era Charles Dexter Ward.
Tuve suerte, y encontré en la guía telefónica su número y su dirección, así que decidí plantarme directamente en la puerta de su casa para hacerle un interrogatorio al más puro estilo de los viejos tiempos. Sin embargo cuando toqué al timbre no apareció él, sino una chica joven, de unos veinte o veintidós años, con cara de pocos amigos y de muchos amantes... de pago.
-Hola -me dijo creyendo que era alguno de sus clientes.
-Buenos dias, estoy buscando al señor Charles Dexter Ward. -le dije intentando no mirarle a los ojos.
-Aquí no está. Hace tiempo que se fue. -masculló
-¿Y no sabrá usted donde podría encontrarlo? -le pregunté un poco decepcionado.
-Eso es fácil si sabes dónde está la cárcel.
-¿Cómo? -le inquirí.
-Allí está desde hace 6 años. - dijo mientras me daba un fuerte portazo en las narices.
En ese momento me quedé pensativo. Esta no iba a ser una búsqueda fácil. Podía dejar mi investigación de pacotilla en este punto y volver a mi vida absurda de vendedor de libros ambulante o continuar y enfrentarme a lo desconocido símplemente por la curiosidad que despertó en mí una vieja ciega. Pero, la cárcel era un lugar demasiado tentador para un gilipollas de las narices como yo. 

martes, enero 08, 2008

El dormido de la montaña (segunda parte)



La mujer interrumpió su relato. Parecía que de aquellos ojos sin vida iban a brotar de un momento a otro rios de lágrimas transparentes por el dolor de sus recuerdos. Sin embargo, lo único que hizo fue levantarse de su silla y salir de la habitación. Me quedé un rato pensativo, imaginándome cómo sería la vida en aquel pueblo y qué terribles misterios se escondían en las montañas que lo rodeaban. La vida en la ciudad era completamente diferente, llena de caos y anonimidad. Allí, el tiempo parecía detenerse. No importaba producir, sólo era necesario vivir.
De repente la vieja apareció en la habitación con lo que parecía un viejo album de fotos con recotes de periódicos que sobresalían por los lados.
- Ten, chico. -me dijo- Esto es de Walter. Si lo encuentras dáselo y dile que vuelva a casa.
- Disculpe, señora. No puedo aceptarlo -le repliqué, pero conforme me lo entregó salió de nuevo de la habitación sin decir tan siquiera "que tenga un buen día".
Llamadme ladrón, egoista, o simplemente imbécil, pero lo cierto es que mi curiosidad era más fuerte que mi voluntad y decidí llevarme aquel album a mi casa para investigar con más calma todo este caso y el halo de misterio que le rodeaba.
Volví a la ciudad, con sus luces parpadeantes y sus ruidos constantes. Aquella mujer me había dejado desorientado. Conforme entré en mi apartamento abrí el album por las páginas centrales para ver exactamente qué me había traido a casa. Allí, había un recorte de prensa del año 76, en un papel amarillo corroido por el tiempo y una serie de líneas a lapiz de lo que parecía ser más un diario que un simple album de recortes.
El artículo decía lo siguiente:
"Sexta desaparición en las montañas del Maigmó"
"Ya son seis las personas desaparecidas en las faldas de la montaña del Maigmó, en lo que va de año. Según fuentes oficiales Manuel F. M. salió de su casa la pasada tarde del viernes para ir a visitar a un amigo suyo cuya casa se ubicaba en la partida rural de bonfató, en las laderas de la montaña. Desde entonces nada se ha sabido de él ni del perro que le acompañaba. La guardia civil ha iniciado la búsqueda por toda la sierra y miembros especiales del cuerpo han comenzado los interrogatorios a familiares y amigos".
A continuación, podían leerse las siguientes líneas escritas con pulso tembloroso.
"El sexto. Queda poco para que llegue el día en el que "el dormido" despierte. He hablado con Charles y he llegado a la conclusión de que él no vendrá conmigo. Prefiere vivir acobardado a enfrentarse al destino. Todos conocíamos a Manuel. Ahora ya son seis los que viven en el monasterio.
Continuará...

viernes, enero 04, 2008

El dormido de la montaña



Las leyendas y las historias de seres sobrenaturales abundan por estas tierras montañosas pegadas al litoral mediterráneo. Las grandes ciudades, más cercanas al mar, olvidan estas voces que cantan sentimientos de profunda tristeza, pero en algunos pueblos del interior todavía se pueden escuchar rondallas que, entre la ficción y la realidad, nos hablan de increibles bestias, espíritus y personajes que, no hace demasiado tiempo, aterraban a la población de campesinos y trabajadores de toda nuestra provincia.
Durante este invierno, y debido a mi poco interesante trabajo, tuve la oportunidad de visitar lugares recónditos que no venían señalados en ningún mapa, donde, en más de una ocasión me encontré con gente extraña que me hablaba en una jerga casi incomprensible y que mucho tenía que ver con el origen de estas historias.
De todas estas, la que más estupor me causó fue la que advertía sobre la existencia un ser llamado "el dormido" en las montañas del Maigmó, un terreno árduo, frío y, sin lugar a dudas, de lo más interesante.
Recuerdo la primera vez que escuche esta historia como si fuera ayer. Por aquel entonces me dedicaba a vender libros infantiles de pueblo en pueblo, buscando siempre algún iluso que comprara un producto de poca calidad a un precio desorbitado. Era un trabajo horrible, pero no más que mi ocupación actual. Después de que me dieran con la puerta en las narices en los colegios y guarderias del pueblo decidí probar suerte con el método tradicional de ir casa por casa a ver si alguien picaba. El resultado siguió siendo el mismo, pero en una de aquellas viviendas destartaladas del casco antiguo del pueblo me esperaba una sorpresa. Apenas golpee la puerta dispuesto a poner e práctica todas mis técnicas de persuasión cuando me abrió la puerta una vieja encorvada con el pelo recogido en un moño blanco como la nieve y unos ojos claros perdidos en algún lugar de mi camisa.
- ¿Walter? - me dijo.
- Perdón señora, ¿tiene usted nietos? -le dije sin escuchar.
- Walter, ¿eres tú?- me inquirió.
- No señora, mi nombre es Victor - le respondí desanimado.
La miré fijamente y entonces me di cuenta de que era ciega. No me quedaba ánimo para continuar con mi labor. Verder libros de mala calidad a una abuela ciega era demasiado, incluso para mí.
-¿Victor? No me suena. ¿Eres amigo de Walter? -prosiguió ella.
- No señora, no conozco a ningún Walter. Discúlpeme, no era mi intención molestarle.
- ¡Chico! -gritó- No te vayas. Ya que has llamado a mi puerta, entra y ayudame con unos trabajillos que no puedo hacer yo sola. Te pagaré.
No sé por qué no me di la vuelta y salí corriendo de aquel lugar. Tal vez fue la imagen de aquella mujer desvalida y sola, así como mi falta de dinero perpetuo. La verdad es que nunca he desaprovechado la oportudidad de hacer un gratificante trabajo con las manos, y si además ayudaba a una anciana, mucho mejor. A fin de cuentas, no soy tan malvado como aparento.
Entré en la casa, a oscuras, palpando las paredes para no tropezar con algún mueble o llevarme un golpe con algún tabique. Nos dirigimos a la cocina y ella comenzó darme instrucciones que seguí al pie de la letra. Después de varias horas haciendo tareas domésticas de todo tipo me invitó a un café y mientras sacaba su monedero comenzó a hablarme:
- Tienes la misma voz que mi hijo Walter. Es un buen chico, te habrías llevado muy bien con él.
- ¿Dónde está? -le pregunté con curiosidad.
- Lo tiene "el dormido". -dijo ella en voz baja
- ¿Cómo? -me sorprendí.
- Al noreste del pueblo hay una montaña enorme donde hace mucho tiempo vivía un hermitaño. Aquel hombre dedicaba su vida a orar y a hacer penitencia. Pocas veces se le veía por el pueblo. Sólo bajaba dos días antes de comenzar el invierno para aprovisionarse de libros y comida. En aquellos tiempos, sabíamos que se acercaba el frío cuando alguien veia al hermitaño por las calles del mercado o en la librería. Pero un año, el frío llegó y el hermitaño no había bajado a por las provisiones. Mucha gente le tenía en gran estima, por lo que, preocupados por su estado de salud, decidieron hacer una expedición para comprobar que el hombre estaba bien y para llevarle los alimentos que normalmente se subia todos los años a la montaña. De aquella expedición de 10 hombres solo regresó uno: mi marido que en paz descanse. Pero ya no era el mismo. Apareció al cabo de dos semanas moribundo y totalmente loco. Decía palabras extrañas y frases sin sentido que en aquel momento nadie sabía que significaban. Decía: "Un primigenio vive en la montaña" y "El dormido ha abierto la puerta". Pobre infeliz. Murió al cabo de dos años diciendo locuras, cuando mi Walter tenía tan sólo 3 años.
Continuará...

jueves, diciembre 27, 2007

El desfile negro


CUANDO YO ERA
UN NIÑO PEQUEÑO,
MI PADRE ME LLEVO A LA CIUDAD
PARA VER A UNA BANDA DE DESFILE
EL ME DIJO "HIJO, CUANDO CREZCAS, TU SERAS EL SALVADOR DE LOS QUEBRADOS, EL VENCEDOR DE LOS MALDITOS."
EL ME DIJO "TU LOS VAS A DERROTAR, A TUS DEMONIOS, Y A TODOS AQUELLOS NO-CREYENTES, Y A LOS PLANES QUE ELLOS TENIAN, PORQUE ALGUN DIA, YO TE DEJARE, UN FANTASMA, QUE TE GUIE DURANTE EL VERANO, Y PARA QUE ASI TE UNAS AL DESFILE NEGRO."

CUANDO YO ERA
UN NIÑO JOVEN,
MI PADRE ME LLEVO A LA CIUDAD
PARA VER A UNA BANDA DE DESFILE
EL ME DIJO "HIJO, CUANDO CREZCAS, TU SERAS EL SALVADOR DE LOS QUEBRADOS, EL VENCEDOR DE LOS MALDITOS."

A VECES TENGO ESE SENTIMIENTO, DE QUE ELLA ME ESTA MIRANDO
Y OTRAS VECES SIENTO COMO QUE DEBERIA IRME
CUANDO A TRAVES DE TODAS LAS COSAS, DEL AUGE Y LA CAIDA,
DE LOS CUERPOS EN LA CALLE
Y CUANDO TE VAS, QUEREMOS QUE TODOS ESTEN AL TANTO DE ELLO

SEGUIREMOS ADELANTE, SEGUIREMOS ADELANTE
AUNQUE TU NO LO CREAS
TU MEMORIA SEGUIRA ADELANTE
SEGUIREMOS ADELANTE
HASTA QUE MI CORAZON YA NO PUEDA AGUANTAR
EL HIMNO NO LO EXPLICARA

Y TE ENVIAREMOS EMBOBINANDOTE DESDE LOS SUEÑOS DIEZMADOS
TU ERES LA MISERIA, Y TU ODIO NOS MATARA A TODOS
ASI QUE PINTALO DE NEGRO Y TOMALO DE VUELTA
Y GRITEMOS FUERTE Y CLARO
PARA LUCHAR HASTA EL FINAL, Y OIREMOS EL LLAMADO
PARA SEGUIR ADELANTE

NOSOTROS SEGUIMOS ADELANTE,
Y AUNQUE A TU MUERTE Y PARTIDA ME CREAS
TU MEMORIA SEGUIRA ADELANTE
NOSOTROS SEGUIREMOS ADELANTE
Y AUNQUE ESTES QUEBRADO Y DERROTADO
TU CANSADA VIUDA SIGUE MARCHANDO
Y SEGUIREMOS ADELANTE A TRAVES DE LAS LAGRIMAS
OH OH OH


AQUI ESTAN LOS CONMOVEDORES ROSTROS DE TUS MUELLES
OH OH OH
MIRAME AHORA PORQUE AL FINAL PODRIA NO IMPORTARME
HACERLO O MORIR
TU NUNCA ME CAMBIARAS
PORQUE EL MUNDO, NUNCA TOMARA MI CORAZON CORAZON
PUEDES INTENTAR; TU NUNCA ME DERROTARAS
TU LO QUIERES TODO, YO ACTUARE EN ESTA PARTE
NO LO QUIERO EXPLICAR NI PEDIR PERDON
NO TENGO VERGUENZA, TE VOY A MOSTRAR MI CICATRIZ
TU ERES LA SILLA, PARA TODOS LOS DERROTADOS
RETROCEDE, PORQUE YO TAMBIEN ESTOY AQUI
SOY SOLO UN HOMBRE, NO SOY UN HEROE
SOLO UN CHICO, QUE TRATA DE CANTAR ESTA CANCION
SOY SOLO UN HOMBRE, NO SOY UN HEROE
NO
ME
IMPORTA

NOSOTROS SEGUIMOS ADELANTE,
Y AUNQUE A TU MUERTE Y PARTIDA ME CREAS
TU MEMORIA SEGUIRA ADELANTE
NOSOTROS SEGUIREMOS ADELANTE
Y AUNQUE ESTES QUEBRADO Y DERROTADO
TU CANSADA VIUDA SIGUE MARCHANDO
HACERLO O MORIR
TU NUNCA ME CAMBIARAS
PORQUE EL MUNDO, NUNCA TOMARA MI CORAZON CORAZON
PUEDES INTENTAR; TU NUNCA ME DERROTARAS
TU LO QUIERES TODO, YO ACTUARE EN ESTA PARTE
NO LO QUIERO EXPLICAR NI PEDIR PERDON
NO TENGO VERGUENZA, TE VOY A MOSTRAR MI CICATRIZ
TU ERES LA SILLA, PARA TODOS LOS DERROTADOS
RETROCEDE, PORQUE YO TAMBIEN ESTOY AQUI
SOY SOLO UN HOMBRE, NO SOY UN HEROE
SOLO UN CHICO, QUE TRATA DE CANTAR ESTA CANCION
SOY SOLO UN HOMBRE, NO SOY UN HEROE
SEGUIMOS ADELANTE,
SEGUIMOS ADELANTE,
SEGUIMOS ADELANTE,
SEGUIMOS ADELANTE,
SEGUIMOS ADELANTE,

jueves, diciembre 20, 2007

So far away



Hoy me he levantado lejos de mi hogar, y me he dado cuenta que sigo estando solo.

Solo hay dos personas en este mundo que son capaces de quitarme la ilusión por las cosas.

jueves, diciembre 13, 2007

Manten los ojos abiertos



Volver es algo que siempre requiere mucho esfuerzo. Retomar algo que había perdido el interés, que había muerto o estaba en un coma tan profundo que palidecía como un cadáver. Volver a retomar palabras pasadas es continuar un discurso interrupto, sin ningún tipo de vitalidad aparente, pero que sigue ahí. Volver a caminar, volver a entintar páginas, volver a desenfundar notas de una guitarra polvorienta. Todo en esta vida puede volver.

Estoy de vuelta. De negro. Moribundo. Atrapado. Cansado. Aprendiendo a pensar otra vez. Tomando fuerzas para aguantar todas las tormentas.

Y esta vez no va a ser fácil.

lunes, diciembre 03, 2007

Difícil, complicado, frío, oscuro



En urbanova hace mucho frío en invierno. La casa parece entrar en un estado de hibernación latente que intenta no hacer demasiados movimientos para así conservar el poco calor que la aurora deja a través de los cristales. Yo me levanto al amanecer. Me tiemblan todos los músculos y mi garganta reseca intenta tragar un poco de café caliente para volver a tener una temperatura normal. Entonces, todas las mañanas me asomo al balcón y recuerdo por qué lo he abandonado todo, por qué me vine aquí a iniciar mi vida en solitario, por qué debo de dar gracias todos los días a todos los que me han ayudado a llegar aquí. El Mar, La noche de San Juan, La Santa Faz, El Cielo, El Destino, Dios... Y pensando en esto me doy la vuelta para comenzar un nuevo día.

He dejado la editorial. Me necesitan en la oficina de mi hermano y la carretera se está poniendo demasiado peligrosa para continuar haciendo kilómetros. Ahora podré ponerme a estudiar en serio las oposiciones y llegar a ser algún día un buen profesor de literatura. Es el final de este camino, un camino que este año me ha conducido por montañas, costas, descampados, oficinas, colegios, institutos, guarderias, nieve, niebla, lluvia, aire, accidentes, alicante, murcia, albacete... 2007 ha sido un año intenso, lleno de cambios, que me ha enseñado a adaptarme a casi cualquier terreno, pero aun queda mucha senda por caminar. Nada me impedirá ser lo que el destino quiere que sea.

Enhorabuena, porque poco a poco estas realizando tus sueños. Aunque no me veas, yo sigo aquí, pero eso sí, no traje ninguna navaja de albacete.